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martes, 18 de junio de 2013

BECKETT Y EL GRADO CERO DE LA RETÓRICA

REPETIDA NOTA PARA EL OLVIDO...

Samuel Beckett


Por Armando Almánzar-Botello


Dice Félix Guattari que Samuel Beckett, por lo afinado de su escritura y por el singular carácter de su estrategia artística, contraria en lo esencial         —sobre todo a partir de una determinada etapa del proceso creador de Beckett—, a cierta exuberancia retórica (entendida como "palabra vacía", "molino de palabras": Jacques Lacan), establece con el lector una especie de relación psicoanalítica de suspensión o problematización del sentido.

Aceptando lo planteado por Guattari, no debemos olvidar que el autor de "L'innommable" y "Worstward Ho", construye parcialmente su estilo como una progresiva reacción frente a la exuberancia que ofrece la obra de James Joyce... 

Utilizando la metáfora de la literatura como "circo", Hugh Kenner distingue, si mal no recuerdo, dos tipos básicos de escritores: el sujeto "acróbata" de la escritura, al estilo de James Joyce, y el sujeto "payaso" de la escritura, al modo de Samuel Beckett. 

El "escritor acróbata", nos diría Kenner, viene a ofrecer el testimonio heroico y grave de su pericia, el impresionante despliegue de su potencia y rigor creadores. El "acróbata" tipo Joyce explotaría hábilmente su precisión, su maestría. 

El "payaso" tipo Beckett, por el contrario, realiza su propia versión de la cuerda floja; tematiza y simula, paradójica y eficazmente, su "inhabilidad e impericia" de segundo grado, aproximándonos vertiginosamente al punto de resta y "deflación semántica" en que se derrumban todo Saber y toda "consistencia yoica".

La dialéctica del acróbata y el payaso se despliega en el espacio del humor, en ocasiones negro.

En su entrevista con Israel Shenker, Beckett dijo: «Joyce, cuanto más sabía más podía. Como artista tiende a la omnisciencia y la omnipotencia; yo trabajo con impotencia e ignorancia. No creo que la impotencia haya sido explotada en el pasado. Mi pequeña exploración es sobre esa zona que siempre ha sido dejada de lado por los artistas como algo inservible, como algo incompatible, por definición, con el arte. Creo que, hoy en día, cualquiera que preste atención a su propia experiencia se da cuenta de que es la experiencia de alguien que 'no sabe’, que 'no puede'. »....

Evidentemente, la estrategia de Beckett, como escritor-"analista", implica la caída final del Gran Otro, del Sujet Supposé Savoir...

No obstante, no hay que olvidar el estilo exuberante del mismo Jacques Lacan, las características de cierta estética barroca, y, particularmente, de cierto neo-barroco latinoamericano, etc.

Sin referirnos al "lugar común" de su gran obra teatral realizada en el contexto de la mal llamada "Dramaturgia del Absurdo", ni a sus ensayos sobre Proust o el pintor Bram van Velde, ni a su poco mencionada poesía, es evidente que no son el mismo Samuel Beckett, estilísticamente hablando, el sujeto de la escritura que produce obras primerizas como "More Pricks Than Kicks", (Belacqua en Dublín), "Murphy" o "Watt", y aquel nuevo agenciamiento de la escritura, más "molecular" y sobrio (Deleuze), que genera, de modo extraterritorial (G. Steiner), la famosa trilogía en francés: 
"Molloy", "Malone meurt", y "L'innommable".

Y si proseguimos la línea beckettiana de "desterritorialización", llegaríamos a obras tardías, de semántica  "enjuta" en extremo y sintaxis todavía más fuertemente erosionada, tales como el texto intensamente experimental "Cómo es", (que lo vincula muy fuertemente al Nouveau roman francés), "The Lost Ones" ("El despoblador") o "Worstward Ho" ("Rumbo a peor")... Proceso de Unmaking, como concibe Ihab Hassan el contexto de la postmodernidad.

Así como Jacques Lacan, en un cierto sentido, se alejó al final de su vida de la "retórica expositiva barroca" para entregarse con más intensidad a una cierta interpretación topológica de los nudos, Beckett abandona cada vez más el estilo enfático, cuasi-joyceano, de sus primeros textos, para merodear el hueco y el silencio, para efectuar en su escritura una suerte de "lichtung" o "medio-decir" que apunta a lo Real inabordable...

No debemos, literariamente hablando, pedir al Joyce de "Ulysses" y "Finnegans Wake", al Lezama Lima de "Paradiso", al César Vallejo de "Trilce", al Céline de "Voyage au bout de la nuit", al Thomas Pynchon de "Gravity's Rainbow", al William Burroughs de "Naked Lunch", al Kurt Vonnegut de "Breakfast of Champions" o "Slaughterhouse-Five", al Philippe Sollers de "Drame" y "Lois", al Roberto Bolaño de "2666"... lo mismo que podemos esperar del Samuel Beckett de "Company" o "Worstward Ho"...

Como dijo en otro contexto Octavio Paz: “Erosiones: el cero crece más y más”. Así Beckett…



© Armando Almánzar-Botello
Santo Domingo, República Dominicana.


CUANDO BECKETT ERA TODAVÍA MÁS JOYCEANO QUE BECKETTIANO:




sábado, 8 de junio de 2013

UN FALSO FEMINISMO MENDAZ Y DIFAMATORIO

«De hecho, muchas de las mujeres, hoy por hoy, están sencillamente integradas al orden existente, intentan "meter miedo", se han limitado a reivindicaciones falocráticas que aspiran a lograr los mismos "derechos que se les conceden a los hombres" para torturar y destruir a su prójimo... Son meros cancerberos, espías y/o relacionistas públicos del Orden Dominante. Intentan meter miedo porque son víctimas-beneficiadas del statu quo: su arma principal es el cinismo, a falta de un análisis profundo de los diagramas de fuerzas implicados en las relaciones sociales y políticas...». 

A. Almánzar-Botello. OMNIPRESENCIA DIFUSA DEL ODIO. ¿Tiene derecho la mujer a violar niños impunemente y a provocar-acosar sexualmente a los hombres?
http://tambordegriot.blogspot.com/2012/01/omnipresencia-difusa-del-odio.html

 


Por Armando Almánzar-Botello


"Veterana la Esfinge venerable
también finge./
                         Finge tan perfectamente
que hasta finge a la que finge
cuando finge que no finge…
"

A. Almánzar-Botello. PEZZOIANA. Ortónimo evidente...

http://tambordegriot.blogspot.com/2012/02/pezzoiana-ortonimo-evidente.html

En muchas ocasiones, l@s psicoanalistas y psicoterapeutas escuchan, interpretan y asisten a una cierta categoría de mujer pseudo-feminista dañada por las tristes experiencias vividas desde su infancia, abrumada por el fracaso continuo         –velado sigilosamente–, de sus relaciones con padres, familiares, cónyuges y amigos.

Esa indefensa y compleja mujer neurótica, paradójicamente peligrosa (dañina para sí misma y para los demás, aunque no tanto como resulta serlo el ciego y posesivo macho "arrebatado"), desea imponer con inocencia o descaro su trastorno emocional; aspira a convertir en norma su incapacidad de idealizar, amar y respetar a su compañero real en el contexto de la cotidianidad.

Dislocada por sus vivencias traumáticas, esa mujer pervierte la verdadera equidad de género: sólo desea "lo virtual", lo distante, "el mariposeo", lo "extranjero", lo efímero e imposible... y en el fondo, no se ama verdaderamente ni a sí misma.

Cazadora de infortunios cuyo único autor es el hombre satanizado, ella propone, en nombre de una trivial y mal entendida libertad, su modelo absoluto de mala conducta como vía para acceder al reino vengativo de Las Amazonas.

Intenta casi siempre racionalizar su odio, su minusvalía psico-social, su posición insostenible, intelectual y emocionalmente desaliñada, y se constituye en "bella genio" de la discordia trivial, en desatinada promotora pseudo-conceptual del resentimiento cotidiano entre los géneros.

Defiende a fuego y sangre su derecho "inalienable" a odiar a los hombres de un modo enmascarado, a no desempeñar con responsabilidad el rol que le corresponde, psicológica y moralmente frente a sus hijos (si los tiene); a ser poco solidaria con el cónyuge  –si es que tiene un compañero real que la soporte sin que éste se sienta profundamente irrespetado, burlado y traicionado en su condición de ser humano…

Paradójicamente, al orientar su conducta de ese modo, dicha mujer extraviada se constituye en el complemento perfecto del macho violento, energúmeno, perverso, violador y asesino: esa figura masculina espectral y siniestra, entre real y fantaseada, que muchas veces viene acosándola desde el mismo núcleo arcaico intrafamiliar, y que tiende a actualizarse cada vez más como lamentable sujeto masculino en la realidad social de nuestros días.

¡Triunfo de los aspectos más horrendos del falocratismo, al que ya sirve también, en su calidad de pseudo-sujeto de dominio y ciega violencia, la persona misma de la mujer recuperada como pieza de una maquinaria profundamente patológica y opresiva!

El machismo enfermizo que caracteriza a una injusta historia falocrática, se complementa con una reivindicación, mentidamente feminista y radicalmente desorientada, que refuerza los peores rasgos de dicho machismo en toda su potencia de destrucción y muerte.

No obstante, el hecho de señalar la existencia de este tipo de mujer psicológicamente dañada, no debe hacernos olvidar algo más lamentable todavía: estadísticamente, la mayor violencia doméstica y de género la siguen ejerciendo contra las mujeres los hombres psicológicamente dañados en el contexto perverso de un mercurial capitalismo tardomoderno, andrógino-falocrático.



2011



© Armando Almánzar-Botello.
Santo Domingo, República Dominicana.



ADENDA

A la Misma, que sin ton ni son me dijo un día: ¿Cómo, que no te gusta Don Mario Benedetti?... En fin, ¡eres un monstruo insensible sin verdadero talento! ¡A mí, francamente, quien no me gusta eres tú!”.

Pablo Picasso. Minotauro acariciando a una mujer dormida, 1933

Por Armando Almánzar-Botello

A Dulce Rosario


¡Buenos días, bello eterno vacío, deslumbrante y sosegado derroche de la Rosa; buenos días!

Un beso in memoriam para ti, intenso como la descarga eléctrica del gimnoto, como quien traza la prosodia de un derrumbe; una línea catastrófica de dispersión y exilio hacia tu boca de mujer que no deseo ya besar, pero relumbra cada día en el olvido. 


Mi palabra es Minotauro hacia tu vulva-laberinto. Sinuosa fluye su misterio —fonemas del abismo asordinado—, por la desnudez convexa de tu remoto espejo. Mentido cuerpo imaginario con su juventud cosmética... Belleza delusoria de la carne: resplandores de algo nómada y obscuro... 

Todo bien por estos Lares, bella frágil porcelana… Ahora, justo en este mismo instante, degusto la maravilla y la plétora de Ser al modo intenso, paradójico, en el acto sereno de vivir y beber mi té de tilo, limpiamente acompañado, saboreando yo también mi trocito sutil de magdalena...

Todo bien, todo bien por este mi altivo señorío, Doña Bella... ¡Ja! Aunque acuso siempre recibo del impacto terrible de nada que me produce el insulso poema de tu ausencia...

¡Es tu gozo tuyo de ti! —sí, la vida, lo sé y lo comprendo, la vida—, pero nada, nada, nada, ni la Fama con sus alas doradas extendidas sobre la fatalidad febril del mundo y su Estulticia Grande (Democracia Fraternal de los Imbéciles), para mí autoriza bajo el astro rey la terrible alevosía poética QUE DULCEMENTE, OTRAS VECES CON VIOLENCIA, nos ofrece aquel don Mario de ricas letras “talabarteras” y 
heráldicas... 

"Cuando oigo la palabra cultura, desenfundo mi pistola"... decía Hermann Göring, el gran Mariscal de Hitler.

A mí, en cambio, cuando escucho las palabras "Benedetti" o "Evangelio", se me enfría y desgonza la pistola del amor y se me torna la lengua un ramo de culebras, o lo que es peor (¿mejor quizá?) un ramo de rosas plásticas, y si orgánicas: transgénicas, “inmortales” e inodoras...

Involuntarios trucos de mi vieja muerte: ¡oh, pulcra porcelana!

Disculpa, mi antiguo amor, pero DETEXTO a Benedetti... Aunque cierta gentuza por ahí anda creyendo que don Mario es, como quien dice...¡LA VERDADERA POESÍA!...

¡Vamos!, ¡comprendemééé! (como decimos nosotros los nobles madrileños de genealogía bastarda), me refiero tan solo a ciertos

burdos textos paleo-marxianos y a ciertos "dinosaurios" del nihilismo más tullido en su "exitoso éxodo" político, comercial y metaliterario; a unos cuantos comensales, pseudo-vanguardistas, del banquete poético norte-hispano-americano y el fast food delivery” postmoderno, cuando simulan devorar la infinitud potencial del poema, y padecer en la médula el dolor irreparable de los exilios y los "incilios".

¡Pero no!, nada de prejuicios contra los venerables, verdaderos, grandes y dignos extrasiderales de la Revolución… ¡Jamás!

No obstante, prefiero una y mil veces (yo, un simple ciudadano en ejercicio de plena democracia estética, rota) a cinco escritores uruguayos: Isidore Ducasse, Conde de Lautréamont, 
Julio Herrera y Reissig, Juan Carlos Onetti, Rafael Courtoisie y Roberto Echavarren... ¡Así vibra mi pobre y herida sensibilidad descompuesta! 

Hasta Octavio Paz un día me reconoció razón, a priori, cuando le concedió un importante premio al “joven poeta” Rafael Courtoisie 

—Lo conozco, estuvo aquí en el país... él en persona y su gran poesía... 

El excelente poeta Echavarren también estuvo en Santo Domingo para la misma fecha, hará unos pocos años. Cenamos todos juntos, con otros cardinales poetas vernáculos… También se encontraba el gran bardo peruano Rodolfo Hinostroza. ¡Gran momento para la Historia Sentimental de la Poesía Dominicana!…

De 
Lautréamont y Juan Carlos Onetti, sagrado binomio heterofónico, sólo me entero cuando Satán me habla por las noches, para increparme… 

Y volviendo a lo nuestro, es decir, a lo norteamericano, te digo una vez más, mi viejo amor: Para la mirada lúcida y los gustos cultivados se hicieron los vibrantes colores invisibles.

Maravilla discreta en los intersticios del mundo real. Resplandor de un abandono sangrado pausadamente, revelado ahora en mi té de tilo humeante, pensativo... Hay colores palpables con los labios... bebibles, olfateables... Disculpa que me cite:

El Cuerpo Intensivo no es más que el Cuerpo sin Órganos, entendido como campo descentrado de manifestación de una única onda o sensación que recorre la multiplicidad de registros o dominios sensoriales y se expresa en ellos de una forma plural.

La fenomenología habla, diferenciadamente, de un "desorden de los sentidos" basado en una mezcla de dominios sensoriales distintos, pero totalizados al final del proceso en una unidad sinestésica de las sensaciones.
”…

¡Pero no!...

Lo mío es todo lo contrario de tu "todo lo contrario": un té de tilo con la Otra por siempre "indestruida", sorbido en el sosiego y sabiamente argumentado...

¡Adiós!


2010


TEXTO SENTIMENTAL POBREMENTE RETOCADO.


© Armando Almánzar-Botello.
Santo Domingo, República Dominicana.

lunes, 3 de junio de 2013

HAY UN PAÍS EN EL MUNDO...

A Don Pedro Julio Mir Valentín, Poeta Nacional de la República Dominicana (3 de junio de 1913-11 de julio de 2000).

Pedro Mir 

Por Armando Almánzar-Botello



Un país, como espacio convivencial de lo (im)posible, bien podría estar situado en Asia, en Oceanía, en Europa, en África, en América... en el pensamiento amarillo y gastado de las copias y los folios, en los sueños podridos de un difunto, en el no-lugar de un circo de humo habitado por inicuos y ridículos payasos malabaristas, en la mala poesía publicada en serie y firmada con sello gomígrafo, en el "genial" territorio postmoderno de un facebook-narcótico-agnósico, en el retrete de la yerta fantasía programada en vano juego de sintaxis, en la pertinaz estupidez de algunos hombres caprinos trepadores...

¡Pero no!: este país se encuentra, entre todos los países del mundo, situado de forma muy especial para el poeta "en el mismo trayecto del sol"... y, entre TODOS los países del mundo, es único para el artista, desgarradoramente irrepetible para la experiencia y la voz del poeta... Y por ello, curiosamente, deviene también universal.

A propósito: "Hay un órgano en el cuerpo" que tiene la capacidad de generar pensamiento... ¿Cuál sería ese órgano? ¿Dónde estaría situado? ¿Quizá en otro cuerpo? ¿Quizá en otro mundo? ¿En otra remota galaxia?... ¿Es toda la historia puro desvarío, digresión o mera redundancia?...

En el registro categorial de una cierta universalidad (el mundo), la "intencionalidad" del bardo apunta a lo particular (un país), y aún más, a lo singular de su desgracia, a su posible y necesaria redención.

© Armando Almánzar-Botello. 
Santo Domingo, República Dominicana.



POEMA "HAY UN PAÍS EN EL MUNDO" DE LA AUTORÍA DE PEDRO MIR:




domingo, 2 de junio de 2013

AMOR... (Glosando)

«El desierto es un estado de conciencia colectiva... Quien no deviene activamente hombre-desierto, no logrará jamás superar el mero nihilismo pasivo-reactivo de los hombres del rebaño (pseudo-sujetos que viven, de un modo estéril, inerte, oscuro, otra "experiencia" inconsciente del desierto)...La experiencia del desierto no sólo es un sencillo ascetismo escapista o un mero estado anómico del hombre masa, también es un deshabitarnos de falsos "sí mismos", para abrirnos a la escritura de lo (im)propio, a la experiencia de una insólita comunidad por venir en la que el lazo de justicia lo defina la "diferencia" y no la insulsa "homologación de lo dispar"...» Armando Almánzar Botello.


Por Armando Almánzar-Botello

A Néstor A. Braunstein


EL VERDADERO AMOR ASPIRA SIEMPRE A LA MÁS PLENA REALIZACIÓN DEL SER SINGULAR DEL OTRO, EN TANTO QUE OTRO DE PLENO DERECHO. 

EL AMOR NO SE REDUCE A LA SIMPLE "PERSEVERANCIA EN EL PROPIO SER" (CONATUS DE SPINOZA), ES DECIR, NO ES MERO "INTERÉS DE SÍ" POR PARTE DE UN SUJETO.

EL AMOR ES TAMBIÉN, ESENCIALMENTE, "INTERÉS DESINTERESADO" EN EL OTRO, CONTRA-EFECTUACIÓN DEL CONATUS; PROLONGACIÓN DE LA LÍNEA DEL PROPIO INTERÉS QUE SE DESAPROPIA EN DIRECCIÓN A LA RADICAL ALTERIDAD DEL OTRO, A TRAVÉS DE UN EJERCICIO DEL DESEO MÁS INTENSO POR EL BRÍO FUGITIVO DE LA FALTA...

EL AMOR, EN EL ACTO MISMO DE SU RENUNCIA INEVITABLE AL OBJETO, AL DARLO POR PERDIDO LO RECUPERA COMO OBJETO DE CUIDADOS, LO TRANSFIGURA EN EL DON COTIDIANO DEL SER.

COMO DIJO JACQUES LACAN: EL AMOR, COMO DON SIMBÓLICO, ES "DAR LO QUE NO SE TIENE A UN SER QUE NO LO ES". Armando Amánzar-Botello.


«De mucho interés nos resulta un texto del pensador inglés Terry Eagleton titulado: “Los extranjeros. Por una ética de la solidaridad.” (Paidós, 2010).

Pensando allí el problema de la ética desde Aristóteles hasta la postmodernidad, Eagleton dialoga con Kant, Hume, Spinoza, Levinas, Badiou, Zizek, pero sobre todo con Jacques Lacan, y define la interesante propuesta de una ética cristiana que reivindica la categoría lacaniana de "AMOR DESCARNADO SIN LÍMITES".

Este amor debe ser entendido no como simple negación del cuerpo y del erotismo, sino como "lógica enemiga de la contabilidad", del cálculo fiduciario, de la simple complementación especular, de la mera conveniencia teológico-contractual, de la moralina circular, narcisista, falsamente filantrópica, manifiesta en lo que denominamos en otro contexto: la espera de un retorno con usura del capital simbólico invertido en la maquinación muchas veces oportunista y cloacal de los signos…»

Miércoles, 03 de agosto de 2011

ENLACE RELACIONADO EN CAZADOR DE AGUA:
¿Antígona frente a Creonte? A propósito de justicia, decisión ética y juridicidad:

http://tambordegriot.blogspot.com/2012/02/antigona-frente-creonte-proposito-de.html


© Armando Almánzar-Botello
Santo Domingo, República Dominicana.

martes, 28 de mayo de 2013

ORIGINALIDAD, AZAR, PLAGIO, INFLUENCIAS...

"Aquí retorna lo que sólo es una fábula. Aquella del perro narcisista que mirándose reflejado en el agua mansa de un río, se antoja en espejo del trozo de carne que en la boca suspende su compañero cristalino. Conociendo ese final peligroso de la fábula: la corriente del río arrastra la carne del otro… ¡que es la nuestra!, digamos bajo la máscara de un Esopo lacaniano y post-moderno: afirmo el compromiso con el texto en el juego del humor, la pérdida y la herida. Descubro en el reverso del espejo la trama o la escritura del Otro sin clemencia…"                 

Armando Almánzar-Botello. "Escribir / Publicar".

M. C. ESCHER


Por Armando Almánzar-Botello


A Carlos Reyes, apasionado lector y estudioso intelectual dominicano.


Una cosa es el plagio de mala fe —intención o propósito de mentir, de engañar al otro, de apropiarse concientemente de una creación ajena escondiendo voluntariamente las fuentes—, y otra cosa es el "error", la mera coincidencia contingente o la repetición, en el caso de la escritura, de breves sintagmas cristalizados por la frecuencia de uso, la tradición o determinadas atmósferas de conciencia histórico-creadora.

Deseamos ahora ofrecer al lector una situación con valor paradigmático. La frase de Julio Cortázar: "Un libro más es un libro menos"... no es tan compleja, extensa, innovadora o inverosímil como para pensar que alguien que la repita de un modo casual está “copiando”, en calidad de plagiario conciente, al escritor Julio Cortázar. Puede ocurrírsele a alguien ajeno por completo al mundo de las letras. 

Un prestigioso y potentado terrateniente de la región dominicana del Cibao, iletrado por lo demás, recuerdo que decía siempre, cuando yo era un adolescente: "Una vaca más es una vaca menos", en alusión a los cuatreros que le robaban regularmente sus reses... ¿Plagio a Cortázar?... El mundo es ancho y ajeno... Cuestión de contextos.

En nuestra condición de habitantes de un universo cultural en el que, desde Platón y Spinoza hasta Saussure, Lévi-Strauss y Heidegger, se habla, en ciertos círculos especializados y no tan restringidos, de "chora", de "falta", de “función diacrítica”, de “objetos que valen por su ausencia”... no es improbable que se produzcan ciertas convergencias terminológicas o semántico-imaginarias entre algunos autores...

La presencia cada vez más frecuente, en determinados contextos literarios y filosóficos, de nociones tales como “mana", “huella”, “grado cero”, “significante de la falta”, “presencia de ausencia”, “ausencia de presencia”, “escritura inconsciente”, “carta robada”, “estructura ausente”, procedentes de ámbitos relativamente ajenos o previos al mundo intelectual de un Cortázar, por ejemplo, no me dejan mentir. 

En ciertos contextos, este aludido bagaje histórico podría condicionar la emergencia, en un determinado sujeto del discurso, de una frase similar a la de Julio Cortázar: "Un libro más es un libro menos". Y ello puede acontecer sin que necesariamente dicho enunciador haya leído en particular a este gran escritor latinoamericano.

En otro registro, que podría ser el de las influencias, el mismo Cortázar llega, por convergencia parcial de proyectos escriturales, a mostrarse casi obsesionado por una breve meditación presente en la extensa obra “La verdad en pintura” de Jacques Derrida, por un análisis-fragmento del filósofo galo que Cortázar transcribe y parcialmente “ficcionaliza” en su relato “Diario para un cuento”. Por otra parte, algunos escritores hablan de las influencias de Borges sobre Derrida, Foucault y Umberto Eco...

Según las trampas y laberintos de mi memoria, para el psicoanalista francés Jacques Lacan, el personaje Leporello, sirviente de Don Juan, en el Catálogo que dicho asistente llevaba de las féminas conquistadas por el ilustre seductor, vendría a definir a la mujer como "una-de-menos"...

De ello se podría colegir que: "Una mujer más es una mujer menos", "Un libro más es un libro menos”…"Una vaca más es..."... Eso está en el aire...

Por otra parte, y como nos recuerda Jacques-Alain Miller leyendo a Frege y su lógica simbólico-matemática: "la sucesión de los números es una metonimia del cero"... Eso está en el aire…

Sólo a un Ego dominicano se le ocurre decir, por ejemplo: "¡Vargas Llosa me plagió!"... Aunque el "Caso" Bryce Echenique nos pone a reflexionar... Cosa que ya hemos hecho, por cierto, en otro modesto contexto...

El plagio, filosóficamente hablando, es una de las formas de la mentira, o un efecto, como diría Jacques Derrida, de la tecno-espectralidad capitalista multimediática en la que nos encontramos inmersos en nuestra condición de sujetos polivalentes y conflictivos, trabajados por la omisión (in)voluntaria de contenidos, por el secreto de “lo inconsciente” que nos desborda y por las imágenes producidas por el Mercado como simulacros impersonales que condicionan nuestro pensar-actuar.

Esa espectralidad tecno-telemediática (en la que también se encuentra inmerso el libro tradicional, no sólo el digitalizado) es una "fantasmaticidad" (Freud, Lacan, Derrida) distinta a la “mentira del plagio” en su forma clásica.

La cautela estratégica frente a dicha espectralidad por parte de la conciencia crítica del sujeto de la lecto-escritura, si bien no la elimina totalmente (es imposible), por lo menos la reduce, la filtra, la transforma en sus efectos ideológicos de contra-verdad (Derrida) o de mera verdad espectralizada y/o banalizada (fenómenos diferentes, como hemos repetido, a la simple “mentira del plagio” convencional).

La calidad de un escritor se puede definir por esta capacidad para desordenar-reconfigurar “mitemas”, meros materiales históricos de partida, sintagmas cristalizados o simples “ideologemas” (Eliseo Verón, Derrida, Foucault, Teun van Dijk, Lotman…), operando con la potencia transformativa (Pedro Henríquez Ureña) de una escritura vigilante que explora lo ignoto a través del claroscuro de su medio-decir (Heidegger, Lacan…).

Podría ayudarnos a comprender un poco este problema de “los plagios y las originalidades”, aquella distinción realizada por Roland Barthes entre los “sistemas de signos inconfesados” (referentes a lo “convencionalmente verosímil”, a “la Doxa”: que no es por necesidad “mentira” en términos clásicos agustiniano-kantianos), y los “sistemas de signos declarados”: que no implican, por cierto, ausencia de una potencia de TRANSFORMACIÓN como “falsificación creadora” (Nietzche, Derrida, Cacciari…). 

La palabra “PSEUDOS ”, en griego, tal como nos recuerda Derrida, significa fábula, mentira, invención, error, etc., etc., es decir: cosas muy distintas entre sí.

Desde San Agustín hasta Husserl, la “mentira” es un “querer-decir” la mentira.. (Bedeutung Intention husserliana). Es algo ligado a la intencionalidad de un “querer engañar” que presupone un conocimiento de la “verdad” escamoteada por el sujeto de la mentira. En este sentido, el plagio convencional, en cierta tradición metafísica, equivale simplemente a una “mentira formal”.

El llamado “plagio inconsciente” es en realidad un “acto fallido”, psicoanalíticamente hablando. Revela que no se ha operado, en la subjetividad que lo manifiesta, una modificación, una dación inédita de forma, un suplemento de sentido, una añadidura de valor intelectual o una transformación morfosintáctica y semántica de cierto enunciado de partida procedente de un sistema fantasmático distinto al del sujeto de dicho “plagio inconsciente”.

Esta referida formulación, importada desde otro contexto autorial, viene a formar parte no modificada, pasivamente “encriptada”, del mundo fantasmático del sujeto que se atribuye lo dicho.

Por la naturaleza de la construcción plagiada inconscientemente se puede determinar el grado de (in)viabilidad (textual, intelectual, ético-práctica, estética) de dicha importación no referenciada. Esto implica, necesariamente, un análisis caso por caso.

Se hace inexcusable no resaltar aquí el hecho de que si la coincidencia en una frase de tres o cuatro términos no resulta totalmente imposible, aunque sea muy improbable, nadie comete un plagio supuestamente "inconsciente", de varios versos completos o párrafos y párrafos muy extensos. Como dice Borges en otro contexto: esa coincidencia es prácticamente computable en "0".

Es decir: no se justifica un calco de estructuras de una mayor complejidad que la que reviste nuestro aludido sintagma de dos o tres términos o elementos.

La intertextualidad, como juego de escritura, debe estar reconocida en el texto mismo, explícita o implícitamente.

Disculpe el lector que me cite:

«Pero si el objetivo que nos proponemos alcanzar es la elaboración conceptual y sustituimos nuestros propios argumentos, el ordenamiento de las ideas y la redacción de "nuestro" trabajo por una transcripción literal y/o cuasi literal de un texto articulado por otro autor, y para colmo, ¡sin mencionar a ese autor ni entrecomillar lo que él escribió!, evidentemente estamos frente a un PLAGIO. 

«En la situación anterior no podría hablarse de "plagio" sólo si desde el principio del trabajo en cuestión especificamos que la estrategia de “citar-parafrasear-plagiar”, forma parte de un tinglado de recursos escriturales, críticos, hermenéuticos y paragramáticos integrados a lo que Roland Barthes, por ejemplo, denominaba estrategias de “desapropiación o desoriginación textual”. 

«Ese procedimiento debe incluir, por razones metodológicas, los nombres de los autores con cuyos textos se realizará dicho ejercicio. Así lo hace, por ejemplo, Jacques Derrida en su ensayo La diseminación, en el que aclara: "El presente ensayo no es más que un tejido de citas", y menciona específicamente al escritor y teórico de Tel Quel, Philippe Sollers y su texto Números.» A. Almánzar-Botello. EL ESTATUTO DE LA CITA. 2012.

En términos lingüístico-estadísticos es probable coincidir en una metáfora, en ciertas imágenes o conceptos. Ello se hace más factible cuando los sujetos se encuentran intensa y “cuasi-eróticamente” inmersos en un mismo “Zeitgeist”, en un estado de conciencia de época o espíritu histórico de valores compartidos.

No hay que olvidar lo que se denomina evolución conceptual convergente o co-evolución epistémica y/o estética.

Charles Darwin y Alfred Russel Wallace, por ejemplo, llegaron, sin mantener ninguna previa comunicación directa entre ellos ni haber publicado la naturaleza de sus respectivas investigaciones, a conclusiones tan similares con respecto a la Teoría de la Evolución que decidieron publicar sus trabajos conjuntamente. Esta teoría, como en efecto se denomina hoy es: Teoría Darwin-Wallace de la Selección Natural

Sólo cito ese ejemplo, y pienso: ¡Ay, ay si esa coincidencia se hubiese producido entre científicos, investigadores o creadores dominicanos!

Aquí todos nos creemos genios originales absolutos…

¡Quizá por eso no tenemos “tantos” verdaderos genios desplazándose por el horizonte problemático que implica TRANSFORMAR, con mayor o menor radicalidad, una cierta Tradición o Tradiciones.

Pedro Henríquez Ureña es uno de los pocos pensadores dominicanos de fuste que entendió muy a fondo la complejidad de esta problemática…

Lo que sí resulta prácticamente computable en cero, como dice Borges, es que un sujeto (al que consideremos en pleno uso de sus facultades intelectuales, éticas y afectivas), transcriba, por mera “impronta inconsciente” de lo leído y/o escuchado, estrofas, páginas o párrafos completos de otro autor sin darse cuenta de que está cometiendo plagio… 

Aunque debemos reconocerlo: ¡Hay memorias prodigiosas!...

Pero nos encontramos, con lo planteado en estos modestos apuntes, frente a una cuestión multidimensional en la que se conjugan varios registros conceptuales: una problemática semiótico-filológica y estética, un enfoque filosófico-psicoanalítico sobre la subjetividad creadora, un análisis histórico de los conceptos de originalidad y plagio a través de los siglos… y una constelación jurídico-“policial” sobre cartas robadas y violaciones de derechos de autor… 


2013


© Armando Almánzar-Botello.
Santo Domingo, República Dominicana.

lunes, 27 de mayo de 2013

JUSTICIA Y SALTO CREADOR AL ABISMO DE LA DECISIÓN

"Para Jacques Derrida, el Contrato Social es una contra-violencia ejercida sobre una violencia originaria que es la del don originario como exposición incondicional al otro: tanto al mal que de él puede proceder como al mal que podamos infligirle. Donar la Diké, donar la Justicia, implica probar nuestro gesto sobre el telón de fondo de la A-dikia, de la posibilidad misma del mal, del error y de la injusticia. ¡No existe aquí garantía trascendental!"

Armando Almánzar-Botello. ¿Antígona frente a Creonte? A propósito de justicia, decisión ética y juridicidad. http://tambordegriot.blogspot.com/2012/02/antigona-frente-creonte-proposito-de.html


                                         

Por Armando Almánzar-Botello


La idea de justicia tiene un inevitable fundamento místico señalado por muchos filósofos. Ella, más que un contenido específico, jurídico-moral, es una línea de fuga en la que se ve afirmada la multiplicidad, aunque también, necesariamente seleccionada, tamizada por nuestra elección y decisión éticas.

La justicia, como línea de fuga, implica el respeto a lo diverso en sus múltiples grados de potencia, el "dejar ser" al otro, a “lo otro” desajustado, en una afirmación activa, conflictivo-selectiva de lo dispar.

Si pensamos que cada sujeto y cada cosa podrían constituirse a sí mismos en centros de fuerza, en códigos absolutos que aspiren a su soberanía, la justicia sería la línea de tensión y fuga en la que, asintóticamente, intentaremos afirmar-conciliar, en una síntesis disyuntiva inclusiva, ese carácter absoluto y soberano de todos “los existentes” en el juego espléndido de los diversos grados de fuerza y de potencia que ofrecen, en el plano de la inmanencia, los sentidos-acontecimientos plurales, irreductibles en su heterogeneidad.

Si como decía Heráclito: "La lucha de los seres innumerables es pura justicia", con la idea implícita en dicho fragmento de un cierto respeto al “conflicto” en la diversidad que se despliega en una "economía de la violencia", también podríamos decir con Nietzsche: Fuerte no es lo que aplasta, sino lo que, por su sano y pleno desarrollo, crea jerarquías justas y relativamente indoloras...

El "Otro" no es meramente la "persona", el “sujeto humano”, sino también "lo otro", el “mundo”, la “naturaleza”, la alteridad radical y no programada a la que hay que "esperar", “respetar” y aceptar en su pre-cedencia; un "eso" imprevisible (epistemológico, biológico, místico, tecno-biológico, cosmológico, etc) que debemos AFIRMAR-SELECCIONAR (he aquí la relación entre ética y justicia) y dimensionar en su única y plural, preciosa singularidad irrepetible.

Por simetría inversa podemos definir con una "intuición" —que bordea lo banal— aquello que constituiría una cierta manifestación de la injusticia: Existen personas, sujetos, instituciones, que ven como algo natural, caído del cielo exclusivamente para ellos, el privilegio de “comer siempre con la cuchara grande” (ontológicamente hablando), sólo porque tienen la ambición demasiado grande... 

Pero el mundo, para la justicia, es policéntrico, polimórfico, polifónico...



© Armando Almánzar-Botello.
Santo Domingo, República Dominicana.

domingo, 19 de mayo de 2013

G. B. = [To] Go By....


"¿Quién es quién si hago teatro?
A. Almánzar-Botello
                                                    
                                        Georges Bataille                                    
Por Armando Almánzar-Botello


Brillante, pero superficial, como 
el resplandor solar de un vaso 

de cerveza rubia /
                             en aquella rabiosa mañana 
               de agosto... 
                  
                                 turbio, sí,
                                                 pero profundo, 

como la terrible inconsciencia mística de los pozos sépticos que conducen 

al indómito sinfondo de los sueños, hasta tocar 
                   el hueso... 

¡Amaba con loca intensidad la vida, 
su música, 
                  la danza!


Nada
          escrito,
                       sensible,
                                      voluptuoso,

inscrito en los fonemas de la carne,

le resultaba extraño a su 
gruñir 
                 caósmico...                                                                   

¡Hoy es una rabia de navaja en la memoria!



© Armando Almánzar-Botello
Santo Domingo, República Dominicana.

miércoles, 15 de mayo de 2013

CAJÓN DE CIRUGÍAS. TRIPLE MORAL EN ESPEJO CONVEXO...

"Turbulenta la escritura de la Fiesta, dionisíaca su ira transgresiva, un Deseo musical es el Fragmento..." A. Almánzar-Botello.

Francois Rabelais

IMPERATIVOS, DESEO Y ACTO ÉTICO PURO.


Por Armando Almánzar-Botello



I


IMPERATIVO "HIPOTÉTICO" KANTIANO: SIMPLE CÁLCULO DE CONVENIENCIA, INTERÉS EN EL INTERÉS, MERO ACTUAR “DE ACUERDO CON EL DEBER” Y NO “POR DEBER”... PROGRAMACIÓN DE UN ACCIONAR NO AUTOFUNDAMENTADO QUE OLVIDA EL MÁS ALLÁ DEL PRINCIPIO DEL PLACER. LÓGICA CIRCULAR DEL COMERCIO Y EL BENEFICIO EGOTISTA.

EL IMPERATIVO "CATEGÓRICO", POR EL CONTRARIO, PERMITE EL ACTO ÉTICO PROPIAMENTE DICHO: ACTO FRONTERIZO, LIMÍTROFE (TRÍAS, LACAN, ZIZEK, ZUPANCIC), EFECTUADO A CUENTA Y RIESGO PROPIOS DEL SUJETO (PARRESIASTÉS: FOUCAULT), ACONTECIMIENTO REVELADOR DE VERDADES PELIGROSAS OCULTAS POR Y PARA LA DOXA.

DICHO ACTO ÉTICO CONSUME UN DETERMINADO CAMPO SIMBÓLICO, LO PULVERIZA, LO REDESCRIBE, Y GENERA LA CREENCIA EN UNIVERSOS SIMBÓLICOS INÉDITOS, MÁS ALLÁ DEL MERO PRINCIPIO DEL PLACER, MÁS ALLÁ DE LA SEGURIDAD DE LOS LÍMITES Y PRETILES CONVENCIONALES ENTENDIDOS COMO ACOTACIONES PROGRAMADAS, NO DE LA VOLUNTAD DE GOCE APROPIANTE DE LOS OBJETOS DEL MERCADO, SINO DE LA POTENCIA DESEANTE QUE ABRE A LO (IM)POSIBLE.

EL ACTO ÉTICO DEL SUJETO PROCESUAL (KRISTEVA), PONE A ÉSTE EN CONTACTO CON LA FUERZA TRANSGRESIVA Y CREADORA DE SU "PROPIO" DESEO INCONSCIENTE.

EL IMPERATIVO CATEGÓRICO PERMITE EXPLORAR EL RIESGO QUE IMPLICA, PARA LA CORPORALIDAD-SUBJETIVIDAD, TRANSITAR POR AQUELLA ZONA INDETERMINADA QUE, DE UN MODO CUASI-EXPERIMENTAL Y VITALIZANTE, EL SEGUNDO WITTGENSTEIN, EL DE LAS "INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS", PENSÓ COMO PROBLEMÁTICO "LABERINTO DE FRONTERAS" ENTRE UN SENTIDO FIRME, PROVEÍDO, APACIGUADOR Y GARANTE DE LA ESTABILIDAD DEL SUJETO EN EL MUNDO, Y EL PELIGROSO ADVENIMIENTO DEL "SINSENTIDO FÁCTICO" QUE VIENE A DESBARATAR LA INFATUADA CERTEZA DE LO DADO...

EL DESEO, CON SU MAYOR O MENOR GRADO DE POTENCIA, CONSTITUYE A LOS SUJETOS ACTIVOS EN SU HETEROGENEIDAD INDOMEÑABLE.

LA VOLUNTAD DE PODER ES DESEO INTENSIVO, COMO NOS RECUERDAN LACAN Y DELEUZE SIGUIENDO A NIETZSCHE. PURA POTENCIA DESEANTE QUE TIENE COMO CAUSA O PRINCIPIO A UN OBJETO REAL QUE SE ESCAPA EN FUGA METONÍMICA PERPETUA, Y QUE APERTURA EN LA SUBJETIVIDAD UN "QUERER SU LIBRE QUERER" (HEGEL) EN LA AFIRMACIÓN SELECTIVA DE AQUELLO QUE DEVIENE.

IMPERATIVO CATEGÓRICO: "INTERÉS EN LA ACCIÓN DESINTERESADA" (LACAN, DERRIDA, BADIOU), CUYOS MOTIVOS ESCAPAN A LA LÓGICA CIRCULAR DEL FALSO DON, AL ENDEUDAMIENTO COMO ESCLAVIZACIÓN SIMBÓLICA DEL OTRO Y AL CONTRADÓN COMO SOFROSINE, APACIGUAMIENTO Y BORRADURA DE LA HUELLA QUE NOS INSCRIBE, DESCUARTIZÁNDONOS, EN CIERTA INEVITABLE DISEMINACIÓN, EN EL VENDAJE O BANDA CONSTITUYENTE QUE DESBORDA, EN LO SOCIAL, AQUELLO ESTABLECIDO Y CONSAGRADO COMO CONTRABANDA DEL CONTRATO SOCIAL Y SU MEDIDA COMÚN (DERRIDA).

¿LE ES DABLE AL HUMANO VIVIR, SIN RECURRIR DE MODO PENDULAR A LA PRIMERA, ESTA LÓGICA DEL DESAMPARO Y EL LABERINTO ASUMIDOS, QUE IMPLICA EL EJERCICIO DESGARRADO DE LA ÉTICA COMO IMPERATIVO CATEGÓRICO Y VITAL?

¿ES FÁCIL, POR EJEMPLO, SER ANTÍGONA FRENTE A CREONTE?

¿QUÉ SERÍA, EN ESTE PARTICULAR CONTEXTO, LO QUE ALGUNOS DENOMINAN, HABLANDO EN TÉRMINOS ZOOLÓGICOS, EL TERROR DEL POLLUELO CARROÑERO CUANDO NO SE ENCUENTRA BAJO EL ALA PROTECTORA DE LOS BUITRES PATERNOS?

Septiembre de 2012


© Armando Almánzar-Botello
Santo Domingo, República Dominicana.


II

PORFIRIO RUBIROSA Y ROMAN GUBERN

Por Armando Almánzar-Botello



En algún lugar de su libro "El eros electrónico", Roman Gubern, el lúcido escritor español reconocido por sus trabajos sobre Mass Media, menciona la relación existente entre voyeurismo, pulsión escoptofílica o escópica —tal como la concibe el psicoanalista francés Jacques Lacan—, y la dimensión electrónico-cibernética de la libido en el mundo postmoderno.

Mientras yo, hace unos pocos años y muy entusiasmado, leía este pasaje del referido texto, pensaba en mis lejanas (al final de los setenta) conversaciones sobre este tema con nuestro desaparecido y lúcido amigo Humberto Frías, y en la casi inexistente posibilidad de que en la bibliografía nacional aparecieran normalmente libros como el de Gubern, pensador que, si bien no es un filósofo “punta”, por lo menos se muestra muy coherente (desde hace largos años) en sus conceptualizaciones sobre diversos fenómenos y mutaciones del mundo telemediático, tecnológico y cultural contemporáneo.

Deploraba de modo íntimo, mientras leía al gran especialista español en comunicación audio-visual, nuestra relativa indigencia local en el orden de la crítica cultural trascendente, y el gran desconocimiento de que son objeto nuestros mejores pensadores y artistas. Monologaba: ¿cuándo se citarán obras de dominicanos como Pedro Henríquez Ureña, Antonio Fernández Spencer, Marcio Veloz Maggiolo, Luis O. Brea Franco, Odalís G. Pérez... en el concierto bibliográfico internacional, tal como se cita, por ejemplo, a un Jacques Lacan? ¿Cuándo se escribirán en nuestro país cultural obras como las de Roman Gubern, por lo menos? ¿Cuándo romperemos verdaderamente con la insularidad creativa en el ámbito de la literatura? Todavía nuestro José Mármol no había ganado el reconocimiento internacional...

Cuál no sería mi asombro, mi sorpresa, cuando enredado todavía en la bruma de mis cavilaciones nacionalistas, antropológico-vernáculas, leí ‘casualmente’, en el mencionado libro, justo debajo de la definición que ofrece Gubern sobre la pulsión escópica en Lacan y las diferencias psicoanalíticas entre ‘falo’ y ‘pene’, que “uno de los penes más grandes del mundo, junto con el de Harry Belafonte, lo era el del dominicano Porfirio Rubirosa…"

Entonces, recuperándome de mi sorpresa e indignación pensé: "¡Oh Dios mío, somos famosos y yo no lo sabía; ya entramos a la historia mundial de la cultura por la puerta GRANDE! El gran éxito internacional que "Rubi" cosechó en su prodigiosa vida diplomática, sólo puede lastimar a los políticos menos dotados que él..."

Y proseguí leyendo a Roman Gubern con gran entusiasmo viril y patriótico... 


Octubre de 2012


© Armando Almánzar Botello
Santo Domingo, República Dominicana.


III

TRIPLE MORAL EN ESPEJO CONVEXO...

Por Armando Almánzar-Botello



Francois Rabelais era en efecto muy anticlerical...

La primera versión íntegra en español, maravillosamente anotada, de su obra "Gargantúa" (Editorial Juventud, Barcelona, 1972) y "Pantagruel" (Editorial Juventud, Barcelona, 1976.) —y no creo que otras ediciones alcancen estos niveles de calidad, aunque toda traducción sea histórica—, fue vertida a nuestra lengua desde el francés antiguo por el médico y escritor catalán Dr. Antonio García-Die-Miralles De Imperial.

Dicha versión consta de dos volúmenes, como hemos dicho, y su texto fue establecido a partir de las ediciones de Lyon (1535) y Amsterdam (1669).

En el famoso capítulo XV (páginas 130-137, tomo II, Pantagruel), Rabelais dice con gran humor, por boca de su personaje Panurgo y a propósito de la construcción de las murallas de París:

“[…] No se lo digáis a nadie y os lo enseñaré —contestó Panurgo—. He notado que las cricas de folgar de las mujeres de este país andan más baratas que las piedras. Que si virgos no los hay, muy apetitosas son las entrepiernas de las viudas solteras. Por lo tanto, se podrían construir con esto las murallas, ordenándolas en buena simetría arquitectónica; se podrían poner las cricas más grandes en las primeras filas; luego, formando una pendiente, disponer las medianas y finalmente las pequeñas madrigueras. Luego se haría un hermoso entretejimiento, a punta de diamante, como la torre de Bourges, con tantos erguidos bracamartes como hay en las braguetas claustrales. […]."

Prosigue hablando el personaje sobre el valor doblemente defensivo de las murallas construidas así, pues, según Panurgo, la falta de aseo de las cricas de las mujeres de París convertiría a las murallas en invulnerables, por la poderosa fetidez (páginas 132-134).

El tomo II, Pantagruel, incluye una interesante reflexión del Dr. Ramón Sarró titulada "Risa rabelaisiana y risa cervantina", además de las magníficas presentaciones y notas de Antonio García-Die-Miralles, el traductor de la obra completa "Gargantúa y Pantagruel"...

No debemos olvidar que si existe en la cultura francesa una figura de vigor literario equivalente al de Miguel de Cervantes en nuestra lengua, esa personalidad es la de Francois Rabelais.

Un teórico y crítico de la estatura de Mijail Bajtin, en su obra "La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento", considera a Rabelais como uno de los espíritus más representativos de la literatura europea del siglo XVI. Un verdadero clásico.

No obstante, como andan ahora las cosas por efecto de cierto puritanismo de pacotilla que pretende, sintomáticamente, enmascarar con vanas letras y torpes medidas la naturaleza profunda de cierto malestar en la cultura, un texto como "Gargantúa y Pantagruel" podría hoy "caer bajo el hacha del juicio normativo" y resultar censurado y prohibido en la República Dominicana. 

Aducirían, los "inquisidores-legisladores", la supuesta inmoralidad de dicho texto, su presunto carácter violento, machista y ofensivo contra la dignidad de las mujeres, y, probablemente, desestimarían su vulgar semantismo declarado intrascendente por esos doctores de la moral iluminada que ya preparan, ocultos en lo que Octavio Paz denominó la baja hipocresía y la guarida-ladronera de las  tramas más inicuas, el nuevo Index librorum prohibitorum postmoderno, y las novísimas hogueras inquisitoriales y ejemplarizantes... ¡Jo! ¡Jo! ¡Jo!... 

¡¡Viles canallas comediantes!!... ¡Ay Rabelais! 

Preferimos no mencionar el nombre de otros autores contemporáneos...

Mayo de 2013


© Armando Almánzar-Botello
Santo Domingo, República Dominicana.

viernes, 10 de mayo de 2013

PARADOJAS DEL ETERNO RETORNO

Y Dios le contestó desde un torbellino: Yo tampoco soy, mi Shakespeare, y entre las formas de mi sueño estás tú, que como yo eres todos y nadie.” Jorge Luis Borges.

¿Quién es Él si hace teatro?...” 
A. Almánzar-Botello.

                                                     

Por Armando Almánzar-Botello


¿Quién es el Don Nadie que pretende ser el Otro
sustentado en el Eterno Retorno y en el fraude?

¿En qué consiste el plagio eterno del retorno
del otro que hace tiempo soñó ser un Don Alguien?

La Máscara responde: son el otro innumerable
que habita el Ser profundo y secreto lo disuelve...

¡Oh historia de la Nada!...

Cesa al fin de no escribirse la temible paradoja
de las formas del vacío:

Ciclo Eterno que un Dios-Nadie concibió 
                    como Universo.




Enero de 2008

© Armando Almánzar-Botello
Santo Domingo, República Dominicana.


La versión original de este texto (2006), ligeramente distinta de la que ahora ofrecemos, fue publicada
en mi libro: 

“Francis Bacon vuelve. Slaughterhouse’s Crucifixion”, Editora Ángeles de Fierro, 2007,
San Francisco de Macorís, República Dominicana, página 73. A. A. B.

jueves, 9 de mayo de 2013

EL CONTRATO PROSTITUTIVO

Reflexiones al desgaire sobre su (i)legalidad.

Si expulsamos al diablo por la puerta, se mete con más furia por la ventana."



Por Armando Almánzar-Botello.


Si el Estado, haciendo un uso autoritario de sus facultades, niega por ley a la prostitución el espacio de la polis, esta vieja práctica se refugiará y fortalecerá, con imperecedero vigor larvado, en el seno de las familias, las iglesias, las escuelas, colegios y universidades, sin mencionar la trastienda perversa y oportunista de la gran política desdoblada contemporánea... ¿Exagero? ¡Pues a mi entender, no!

Prostitución no es sinónimo de promiscuidad. Una esposa, fiel ama de casa, matrimoniada por “la ley y por la iglesia” con su esposo y compañero único de toda una vida, puede resultar tan meretriz como cualquiera si se ofrece sexualmente con más “ardor” al marido —por el que ya no experimenta en realidad ningún interés sexual—, el día en que dicho pobre hombre cobra su mesada. Y viceversa. ¡Porque también existen “recatados” prostitutos!…

Prostitución es comerciar con el cuerpo y la sexualidad al margen del deseo real y de los sentimientos que experimenta hacia el cliente el sujeto que ofrece sus servicios. Es cobrar por el sexo que se ofrece sin sentir deseo real o amor.

Decimos lo anterior a sabiendas de que hay falsos “deseos vacíos”, sin real sustentación pulsional, creados por el Mercado y su perverso mandato superyoico al goce. De esto puede hablar con pertinencia el psicoanálisis…

La lógica prostitutiva computa los encuentros en términos netamente mercuriales y de puro interés personal. Aquí, la rentabilidad de la práctica es inversamente proporcional al tiempo dedicado al cliente. A no ser que el sujeto ofertante en el contrato prostitutivo —contrato explícito o implícito, con mayor o menor grado de male fe o engaño—, sea amante por simple interés de una persona millonaria, como hacen normalmente ciertas figuras de la farándula nacional e internacional.

Si el sujeto de la oferta prostitutiva goza efectivamente del encuentro sexual y afectivo con su cliente, sencillamente se desliza hacia otra lógica que puede coexistir con la primera, pero que, en última instancia, le resulta adversa.

Comerciar con aquellos detalles y rasgos corporales que se aceptan socialmente como bellos y atractivos en nuestras sociedades modernas: ¿Quiénes hoy no lo hacen, en un Orden Mundial Globalizado que organiza y garantiza hipócritamente la trata de blanc@s, negr@s, verdes y amarill@s, la pedofilia, la prostitución homosexual, etc., etc., etc., recubriendo dichas prácticas con el nombre perverso de “Mercado del Amor”?

Los ingenuos puritanos psico-rígidos creen poder eliminar y modular con hipócritas y autoritarias medidas administrativas, el peso libidinal reprimido de sus propios fantasmas inconscientes.

Más que unas tontas y autoritarias medidas como éstas (prohibir la prostitución, fichar, difamar y someter a la acción de la justicia a los parroquianos y viandantes que reclamen un servicio prostitutivo), necesitamos como país más educación de calidad, mayores seguridades ciudadanas y reales oportunidades de trabajo productivo para la población. ¡La fiebre no está en la sábana!

¡Ni un cruzado puritano, en lo referente a políticas públicas, como lo es Fidel Castro, pretendió eliminar de un modo absoluto la prostitución en la Cuba post-revolucionaria!

Esto es un asunto de verdadera honestidad política y conocimiento auténtico de la psico-sociología, la historia y la antropología.

Por otra parte, no todos los tipos de prostitución obedecen a las mismas causas. ¿Acaso no hay prostitución en países altamente desarrollados donde muchas prostitutas pertenecen a ciertos sectores sociales pudientes?

L@s prostitut@s no son sólo aquell@s hombres y mujeres de la “pista” que en una esquina nocturna del desamparo urbano esperan la llegada de un “pargo”, de un posible cliente sexual en el momento oportuno, para garantizar el dinero que les permita vivir por un día o dos. Tampoco lo son exclusivamente los hombres y mujeres que dejan a pedazos su vida, explotad@s o bien tratad@s en lujosos negocios de “cortinas”.

Donde menos lo pensamos está involucrada la sexualidad interesadala energía libidinal prostitutiva. Se hace preciso aclarar, por lo demás, que la sexualidad no se reduce al registro de lo genital. 

Por ello, debemos tomar muy en serio lo que nos dice Horst Kurnitzky en su maravillosa y aleccionadora obra LA ESTRUCTURA LIBIDINAL DEL DINERO, en la que se muestra y analiza la existencia de una relación erotizada de los sujetos con la moneda y el poder, o la presencia de una carga libidinal intensa operando en los meandros de una economía dineraria vinculada a la represión de la sexualidad femenina en el orden capitalista patriarcal, chauvinista-fálico.

Aunque hoy el modelo capitalista funciona también en una vertiente libidinal andrógina, sigue vigente el análisis de Kurnitzky.

De ello podríamos colegir, que cuando un Estado se plantea la posibilidad de prohibir la prostitución, debe plantearse de inmediato la contingencia de abolir, abrogar o cuestionar algunos aspectos podridos de sus propios poderes constituyentes…



© Armando Almánzar-Botello
Santo Domingo, República Dominicana.

martes, 30 de abril de 2013

UNA VIDA...

"Y la vida no se detiene, prosigue su agitado curso." Manuel Antonio Rodríguez –Rodriguito. 

Andrés Serrano. Sangre y Semen III. 1990. Fotografía.

Por Armando Almánzar-Botello

A la memoria de Georges Bataille


ES EVIDENTE QUE LO VIVIDO, LO CREADO Y LO PRODUCIDO NO SE LIMITAN A LO QUE EXHIBIMOS POR LAS REDES SOCIALES O POR LA INTERNET... LO MOSTRADO ES MERA PUNTA DE UN ICEBERG INNOMBRABLE... O MUCHÍSIMO MENOS TODAVÍA...

LA VIDA ES COMPLEJA, POLIVALENTE, INCONMENSURABLE: AHORA TOMO UN WHISKY A LA ROCA ESCUCHANDO UN JAZZ APERITIVO, PERO HACE UNAS CUANTAS HORAS CONTEMPLABA EL ESPESO DELIRIO DE LA VULVA ENTREABIERTA DE UNA MUJER EN TRANCE MÍSTICO, Y LUEGO, TERMINADA ESA FAENA RECÓNDITA, CASI AGOTADORA, TRABAJÉ APLICADAMENTE PARA EXHUMAR, EN UNOS DENSOS MATORRALES PRÓXIMOS A LA CIUDAD Y SU RUMOR INDIFERENTE, EL FÉTIDO CADÁVER DESCOMPUESTO DE UN DESCONOCIDO HOMBRE DE LETRAS…



© Armando Almánzar-Botello.
Santo Domingo, República Dominicana.

martes, 23 de abril de 2013

TACHADURA EN CRUZ Y TACHADURA SIMPLE

Rememorando...


La tachadura psicoanalítico-lacaniana del sujeto se representa en diagonal —barrando desde el lado superior derecho de la letra 'S' = Sujeto, hasta su lado inferior izquierdo—. Este símbolo del álgebra lacaniana, expresión de la división del "sujeto bruto del goce" por efecto del rasgo unario y de la cadena significante, procede de la heideggeriana doble "tachadura en cruz del Ser". 
A. Almánzar-Botello
                                                                                                                                                                                                               
Martin Heidegger, su esposa y Jacques Lacan. Guitrancourt, 1955.
                                                


Por Armando Almánzar-Botello



La doble tachadura en cruz del Ser, próxima pero diferente a la tachadura simple del Sujeto barrado lacaniano (que también subvierte al sujeto cartesiano), posibilita y delimita en el pensamiento de Martin Heidegger la topología de la Cuadratura, Cuadrípode, Cuadrante o Cuaternidad heideggeriana: LA TIERRA, EL CIELO, LOS DIVINOS Y LOS MORTALES.

Sin darse una mera Coincidentia oppositorum entre estos espacios, ni tampoco una simple superposición o traslapamiento de lugares, cada UNO de ellos resuena en el OTRO y así viene a delimitarse una topología en la que se sitúa el DASEIN en tanto que Ser capturado en el registro “contaminante” de la HUELLA Y LA DONACIÓN ORIGINARIA DEL ACONTECIMIENTO COMO REENVÍO PRIMORDIAL.

Podríamos en este contexto intentar comprender, en lo que vale, la naturaleza de la HYBRIS, la desmedida, la desmesura o infatuación del "Ser-ahí", cuando el hombre pretende erigirse, desde su condición finita de simple MORTAL, en AMO ABSOLUTO de los restantes tres lugares del Cuadrípode.

Denominamos "despotenciación lacaniana de la subjetividad", no a un debilitamiento o pérdida de Voluntad de Poder como capacidad de afirmación selectiva del devenir (en términos nietzscheanos y deleuzianos) sino al proceso filosófico-terapéutico (en el buen sentido wittgensteiniano de este último término) por cuya intermediación el Sujeto Trascendental de la tradición metafísica cartesiano-hegeliana, el mismo que pretende convertirse en SUBJETIVIDAD ABSOLUTISTA, se descubre parcialmente ausente de sí: 
SUJETO DESCENTRADO (Lacan) y FRONTERIZO (Trías). 

Aquí se observa, entonces, una conjunción-disyunción entre el "significante simbólico" como Semblante y lo Real enigmático de "la letra", entre el “círculo del aparecer” y el “círculo hermético”.


© Armando Almánzar-Botello.
Santo Domingo, República Dominicana.