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miércoles, 17 de agosto de 2011

Transcripción

 (Slaughterhouse's Crucifixion)


  Francis Bacon. Tres estudios de figuras al pie de una crucifixión, 1944. 
                                  Tríptico. Óleo y pastel sobre cartón.                               

Por Armando Almánzar Botello

Al poeta Enrique Eusebio



Proscriptos Cristo, Critias y Critón
                                                      críptico escribo.
Cribo a Platón –en rejalgar y arsénico nativo
Transcribo/
                  el cráter terco del infrasentido.

¡Kram salabatam kriobram trampalam!
la tierra terrible en terremoto
la carne sufriente  –accidente creciente–
donde lengua   ojos   frente
                                            /colmillos/
garganta y rotos labios    gruñen
su abismo dolorido
su orden disonante de música herida.
¡Kram salabatam kriobram trampalam!

Mancha de tinta en arco ciego borro.  Muerdo
fonemas caídos en el polvo. El madero araño.
Letras loco raspo de zapatos viejos. Escupo
luz amarga/ consignas eternas/ lúcido me cribo. 
Mi ausencia infame inscribo en cielo albo. Semen
dios destila…
                     ¡Kram salabatam kriobram trampalam!

Siento con Artaud de nuevo el pensamiento   soplo/
combato                con su nombre alto subvierto
lo imposible/
                     deletreo perdido casi un dios de sangre
             /lloro/              de bruces
roto con la risa  –arde roja espada                           en la consciencia fría–.                   ¡Yerta!
Se obnubila el ojo de núbiles desastres.    Cae/
grita el yo testigo/ 
prescrita su corona de fulgor y espinas.  Pene
Vulva     Pena    Himeneo febril de dolor y carne.
¡Oscuro el vino ríe su júbilo que danza!

¡Kram salabatam kriobram trampalam!

Verga ciega muerde
misterios de Dionisos    (llanto sobre un muerto):
No Ariadna todavía.             Persigo
                                prosigo
el rugir gozoso del infrasentido         ya vuelo ya subo
arribo glorioso en las alas del vino     al silente piadoso
esplendor del sentido.
    
                                    Al fin / el reverso / 
derrumbe inmortal
                             de los versos:

 ¡brilla limpio el cadáver en la página blanca!




                                                                   

Enero de 2006
Santo Domingo, R.D.
Texto tomado del libro Francis Bacon, vuelve.
Slaughterhouse's Crucifixion. Editora Ángeles de Fierro, 2007.




martes, 7 de julio de 2009

RECORDANDO A LOS AMIGOS

martes 26 de mayo de 2009

Por Armando Almánzar Botello

Iván Tovar

RECORDANDO A LOS AMIGOS
Por Armando Almánzar Botello


Travestismo textual que manda Madre –Khôra, Proserpina o la Madonna vaginal de Alta Gracia- por culpa de los tontos de siempre ya he caído (maracas). Por obra de freudianos analistas voy cayendo (cencerros), rodando como un cero por la gótica escalera (güiros y tamboras), rumbo hacia la tinta y sus moluscos persistentes (saxo y acordeón desatan su merengue), hacia el macho mar que no se atreve a subir las escaleras, hacia el púb(l)ico y gimiente musgo de la noche…

Me robo falos vulvas libros lunas rememoro. A los ojos de las lenguas de siempre vivo hundido. Escribo con los cuernos, violo puertas, mato perros: mi Sade y Jean Genet cortan al vuelo…

Tropiezo en la bachata y patizambo pierdo el nombre, escupo la verdad y herido a letras, me derramo. Sangrando sombra espesa mi Ego se descombra, se derrumba, cae a fondo -Luis Alfredo torre alta- del prestigio coronado de lo inmóvil que se apaga, a la gloria chorreante y nerviosa de lo incierto…

Jet of Water: Francis Bacon. Afeitada soledad que se desnuda en frío espejo… ¡Oh fantasmas!...

Algo extraño William Burroughs nos cocina en su sartén, sin pañales ni corpiños: jibias, pulpos, ayahuasca y negra carne de escorpión. A José Lezama Lima blando Pedro Lemebel le lame el limo en mi escritura… Hay penumbra en el dolor… La saliva de Perlongher me sutura las heridas…

Voy, a la carne vulnerable y contingente, a las luces brutales y arbóreas de mi abismo, al nocturno parquecito alumbrado de travestis, a la flema y al semen de la vida sin pañuelos (tensos, briosos, enjoyados glandes brillan su música insolente).

Cae la erección hacia lo alto indecidible. Derrida envía flores. Y después de aquel envío, metafísico el amor, mi fantasma y Gómez Jattin lunas buscan derribar. Luis Alfredo Torres canta con la voz de Proserpina: yo no voy con los cobardes a muchachos bendecir, porque temen los pendejos la navaja y el escollo en el humo violento de aquel bar…

Voy entonces decidido, cazador culebro sabio, al azar necesario que se afirma en el andrógino, en el ojo y un esfínter, en un lirio y los testículos, con su oráculo de labios violados por el clítoris. Teorema en la pocilga: Pier Paolo Pasolini a esta noche le da cine.

Voy, latido corazón entero pájaro la sangre, subiendo hacia el sinfondo con tesón la dura roca, de Sísifo mi lengua humedecida, consciente voluntad de ladrón que ahora me habita, Prometeo revertido y paradójico que busca, su fuego en la ceniza, el ascenso en el descenso, la subida en la caída infernal, Ícaro abyecto, gozoso sinsentido lodazal de los orígenes: la densa rabia erótica.

Más alto que lo alto desnudo lluevo abismo. No cejo en el intento: al cántaro los mares profundos del espejo.

Zar con alma de Almodóvar, mi torre sumergida, me nadan por adentro suaves peces encendidos: Vicente, Luis, Manuel, Salvador y Federico. En la noche memoriosa: me sangra el rojo sol de la carnicería…

La música ya vuelve, ¡ay, las olas! Maracas, cencerros, güiros y tamboras, saxo y acordeón desatan su merengue. Mi propia monería de tíguere enchivado me pone piel culebra. ¡Oh, fantasmas de la luna!..

Voy, -ardiendo y asesino- por la carne titilante del mito que me inventa, a lo vivo más intenso y profundo de lo muerto, a cenar en platos limpios lambí a la vinagreta, cricas, pulpos, escorpiones; a robarme los desastres de la noche, a comerme a dentelladas la carne de mi andrógino. Voy, por la Mano de él transfigurada -rueda eterna del retorno- a la angustia existencial que gruñe flores, carnívoras muchachas de lo neutro, hacia el viejo parquecito de travestis y ladrones…



© Armando Almánzar Botello. Agosto 2006


En el Blog de PEDRO GRANADOS:
http://blog.pucp.edu.pe/item/23233/recordando-a-los-amigos-armando-almanzar-botello